sábado, 14 de enero de 2012

Welcome Singapore!


Empezando por el vuelo, estuvo muy bien, mas allá de que fue larguísimo, dormimos poco, comimos mucho, jugamos entre nosotros con los juegos del avión, y debemos admitir que cuando nos dimos cuenta estábamos aterrizando en el aeropuerto de Singapur.
Y desde ese primer momento nada dejo de sorprendernos. La gente, los olores, las comidas, el paisaje, su gran mundo subterráneo, la gran diversidad cultural, los edificios....todo era nuevo y novedoso para nosotros, PERO ESO ERA LO QUE VENIAMOS A BUSCAR.

Los primeros días caminamos todo lo que podíamos recorriendo la ciudad, no fue nada fácil, tuvimos que adaptarnos a la diferencia horaria de casi medio día, y al clima húmedo, caluroso y tremendamente lluvioso de esta época del año...en Singapur tenes que hacerte el habito de andar siempre con un paraguas en la mano, llueve a cada rato y muchas veces muy fuerte y por muchas horas.

Las fiestas aquí fueron muy lindas, nos encontramos con una ciudad completamente decorada, iluminada y preparada para vivirlas de la mejor manera. En cada lugar donde entrabas podías en encontrar arboles enormes y todo tipo de decoración conmemorativa.
Para Navidad nos invito una singapurense a su casa con toda la familia, nos llevaron al la iglesia católica, escuchamos el coro de niños, y disfrutamos de una típica cena navideña.
En cambio en año nuevo cenamos asado con nuevos amigos argentinos que viven aquí, ellos nos contaron su experiencia y nos pasaron todos los tips de la ciudad.

Después de dos semanas en hotel, nos mudamos a un departamento que nos enamoro desde el primer momento que lo vimos. Estamos muy muy contentos viviendo acá, el área es muy tranquila y linda, estamos cerca de nuestras actividades cotidianas y del MRT, y eso en Singapur es muy importante.

Singapur es un país muy verde, el clima hace que aquí crezcan todo tipo de vegetación hasta en el lugar menos pensado. La ciudad esta impecable, nadie arroja papeles, no se hacen grafitis ni se cuelgan carteles, todo está realmente en orden.
Una de las cosas más impactantes es la importante oferta gastronómica que tiene la ciudad, comidas de lo más variadas, hindúes, malayas, tailandesa, China, americana, mexicana, podes encontrar todo lo que quieras y sin tener que caminar mucho.
Aquí está todo lo que no se puede hacer penado, por ejemplo no se puede comer ni beber en los transportes y lugares públicos, está prohibida la venta del chicle, hay que cruzar en el lugar indicado solo cuando el semáforo lo indica, no se puede tirar nada en la vía pública, y no existe la venta de absolutamente nada trucho, aquí todo es original y carísimo. Las computadoras tiene todos software originales, no existen la venta de cd o DVD grabados.
Como verán el singapurense está muy controlado y si hace algo que no debe lo mínimo que tiene que hacer es pagar una multa altísima, y de ahí hasta la pena de muerte por vender y consumir drogas, robar, etc. Por eso esas cosas acá no existen, es realmente muy seguro y tranquilo, las puertas de las casas están abiertas hasta cuándo se van de vacaciones. Y si te olvidaste o perdiste algo en algún lugar seguramente van a buscarte para devolvértelo. No es fácil para nosotros acostumbrarnos a no temerle a nada ni a nadie.

Otra de la cosas impactantes del país es que prácticamente tienen un país paralelo debajo del nivel 00, si se quiere se puede vivir allí porque no falta nada, tienen todo, restaurantes, negocios, farmacias, lo que necesites. Singapur se puede recorrer de punta a punta subterráneamente, hasta muchas de las calles de la ciudad no tiene cruce peatonal ya que está pensado que el peatón lo recorra por abajo, de esa manera el auto no se tienen que detener.

Realmente creemos que Singapur es distinto en todo sentido a lo que nosotros estábamos acostumbrados, y no solo por la gran diferencia y diversidad cultural, sino también por la experiencia nueva de estar solos lejos de todos los afectos, experimentando nuevos sentimientos y miedos que estamos seguros nos hacen crecer día a día.